jueves, 30 de diciembre de 2010

Afuera

en la noche completa
sólo el mar como un viento
o mi voz si la saco agregándose
en los médanos negros

miércoles, 22 de diciembre de 2010

Cenit

Sofocante, ni una nube, diciembre, asfalto, salimos a la calle. Él salió primero, yo después. Él iba para un lado, yo para el otro. Hubo un silencio pesado. Le pregunté ¿vas para allá?, señalando una dirección. El calor retrasó la respuesta. Sí. ¿Vos vas para allá?, me preguntó, señalando la otra dirección. Sí. Hubo otro silencio, más pesado, cargado, repleto de existencia. Verano. El aire era una masa espesa que nos dificultaba el movimiento. Ya estábamos subidos a nuestras bicicletas. Bueno, dijo alguno de los dos. Nos vemos, debe haber dicho el otro. Y lentamente arrancamos, cada uno en una dirección, pedaleando en el denso escenario sin sombras del mediodía.