domingo, 17 de febrero de 2008

Quisiera callar

Ya sé que las palabras no sirven para nada y no son justas y todo eso y son cualquier cosa menos lo que las cosas son, que no llegan nunca a representar algo con firmeza y que tal vez, paradójicamente, donde mejor lo hacen es en aquellas poesías donde las palabras no son usadas por su significados sino por sus sonidos y por lo que evocan y por la sensación que producen al ser mezcladas con otras de igual tipo pero que nada tienen que ver unas con otras... Pero igual lo digo aunque sea ridículo, aunque sigan siendo objetos que se encuentran en cualquier diccionario, aunque se escriban sin ser parte del mundo de los objetos salvo por el conjunto que puedan constituir en un libro, aunque sean parte de una nada que se pierde en la pantalla de un mundo virtual e inasible, aunque sea tan volátil y efímero como el alcohol.