viernes, 22 de septiembre de 2006

Excusa / escusado

Esto es una excusa para mostrar una pintura, porque siento que pasaron años desde hace dos días, cuando dejé la última obra a medio terminar. Entonces simulo actividad, me lo hago creer a mí mismo, como si publicar tuviera una relación directa con producir, como aprovechando la sensación (falsa) que pueda causar. Repitiendo muchas veces la palabra excusa se puede llega a un extrañamiento tal que, perdiendo el significado, queda sólo el significante, el sonido, algo que no sabemos lo que es. Transferirlo a todos los planos posibles. Ser es un verbo intransitivo, no es auxiliar, eliminémosle atributos. ¡Diablos!

jueves, 21 de septiembre de 2006

Intersticio

Si es lo que se cree o lleva las palabras en el medio definiendo lo que no se sabe entonces dónde está lo que sabemos concreto pero inexplicable, cómo se encuentran los fragmentos dislocados que sólo quiero unirlos para que la facilidad esté al alcance, porque qué sentido tiene el desentendernos si no es necesario perderse en congelamientos vacuos, siendo todo tan claro al tacto, siendo lo que exploro el terreno de mi constante discurrir emocionado, que no es una cosa ni otra, sino todas y ninguna, el vacío mismo perdido en su vacío de tanto rozar lo que completa la paleta de quien quiere completarla, estando los colores imposibles derramados, sin nombre, en lo ilógico de este intersticio que aún no sé cómo llamar.

miércoles, 20 de septiembre de 2006

El Riachuelo está contaminado

Decido borrar lo que había escrito acá, para poner otra cosa, y pienso que tal vez hacerlo sea como mentir, pero se torna tan difuso que parece no importarme. Es un placer cuando se llega a un punto en que se puede decir no me importa. Como decir que no, como defender la propia mismidad, como salpicarse de cosmos.

domingo, 10 de septiembre de 2006

Lo otro

Siempre que entraba en pánico nervioso, aunque pudiera disimularlo bien con su diplomacia de hielito en cubos, le era imposible evitar una sonrisa que desencajaba completamente. Una sonrisa que olía a una inconsciente técnica de cómo-romper-el-hielo. No respondió nada memorable, creo, porque no recuerdo cuál fue su respuesta. Lo que sí hizo fue desviar el asunto para que yo dijera lo que mis engranajes habían estado rumiando durante todo ese vacío adornado con algunas palomas, personas y perros.

Sobre el erotismo

Cerré la boca de la bolsa, enroscando la punta, y la encintamos para que no se abriera. No se movía. No sé cuánto tiempo habrán estado quietos, porque inmediatamente saqué la bolsa a la calle y la puse en el canasto de la basura.

Versiones del Paraíso

Siempre es algo desencajado, un magma de impulsos eléctricos que cataliza el flujo eólico de las esporas, enzimas, linfocitos y albúminas, hasta la cristalización espontánea o la muerte térmica; las partículas de lucidez empiezan a dispersarse, se separan, desintegran el espacio en un ritmo continuo, hasta ocuparlo todo equitativamente, las mismas distancias entre uno y otro punto. Monotonía. En la etapa posterior aparecen los íncubos y súcubos, el hombre de la bolsa, el curupí, el lobisome, el ratón Pérez y otras bestias inefables.

lunes, 4 de septiembre de 2006

Contingencias

hubo la inflexión del instante
que numeró el tiempo

no me atropelles /
el mero relato de lo contingente

amar como remendando pantuflas
descartables / el suceso rebalsando
los cotiledones, por ósmosis
el agua única traslúcida, contaminada

pero el perfume de tu axila
en la noche transitoria
o el tenor de los pezones
como el de tus labios

entonces /
suscitaras lo que el color de la espera
nombra rosado
y opacando resbalaras

donde los cuándos se guardan