miércoles, 31 de mayo de 2006

?

¡Qué carajo hago acá!

martes, 30 de mayo de 2006

Bla, bla

Hay personas que hablan tanto, que las palabras se vacían. Hablan hasta por los codos. Y las cotorras no tienen nada que ver. No lo digan, ya lo sé: ¿qué hago yo, entonces, diciendo todo esto? Otra vez, el pez por la boca muere. Y los peces no tienen nada que ver.

Lo mejor sería callar

Pero como el idioma ya existe (y somos tan tercos y obstinados), no podemos evitar su uso. Ahora: ¿es necesario hablarle a los animales? ¿Somos unos verdaderos estúpidos cuando lo hacemos? ¿Nos escuchan? ¿Nos entienden? Aún falta dilucidar ciertas dudas, y quizás la ciencia pueda ayudarnos. "Un trabajo completado en el Instituto Max Planck por investigadores alemanes -y publicado en la revista Science- demuestra que los perros entienden el lenguaje humano con una habilidad similar a la de un chico de tres años".
Sin perder de vista este fenómeno cotidiano, pensemos qué sucede con las plantas: ¿debemos sentirnos como freaks cuando hablamos a las plantas? (no, yo no les hablo). Unos años atrás se hacía escuchar Mozart a las plantas... Tal vez ahí esté la clave: poner la maceta las 24 hs bajo un reflector, y de fondo los LPs de Wolfgang.

sábado, 27 de mayo de 2006

Escribir es mentir

Hablar es arruinar las cosas, rebajarlas llenándolas de significados injustos, y de significados que esos significados tienen. Comunicarse es necesario. ¿Por qué usar sólo la palabra? Olvidamos otros lenguajes, más válidos, más humanos, más precisos en su ambigüedad. La certeza del idioma tal vez sea inapropiada, porque nada de lo existente es tan cierto como aquél pretende. Las cosas son, pero que lo sean de una determinada manera es una ilusión creada por el idioma. Seguramente todo esto ya fue pensado y escrito antes, pero que yo lo haga ahora quizá signifique una conexión entre aquella época, anterior, y ésta presente. Los historiadores, pensadores, filósofos, se encargan a veces de unir razones, de buscar similitudes entre ciclos distintos de la historia de la humanidad. Hablaron de repeticiones constantes, de mundos paralelos, de espejos y laberintos. Seguramente somos una repetición, un espejo, la entrada y el final de un laberinto, la llave y el problema a resolver, ying y yang, todo y nada. Y a medida que estas ideas inconexas van apareciendo en forma de letras y palabras me doy cuenta, como suele suceder, que el pez por la boca muere, que no hago otra cosa más que dedicarme a mentir.

jueves, 25 de mayo de 2006

La mugre y el viento

La mugre acá no es mugre. El olor que queda después de un viaje en colectivo o subte obliga a tener jabón de tocador; en Cafayate uno puede pasar tres días sin bañarse (sic) que apenas siente olor a tierra y minerales en las manos. El olor a cigarrillo o fritura de la ropa se va de un día para el otro, porque el aire es aire todo el tiempo, y el viento, cuando hay, es mucho más que viento. En agosto dicen que los vientos son peligrosos, que vuelan las gallinas y las calles están desiertas, y la gente, cuando ya pasó, sale como amansada, tranquilita como cuando un miedo pasa.
Los que hacen cerámicas sacan todo lo necesario del paisaje mismo. El yeso y la arcilla salen de la quebrada, y se junta como si se estuviera juntando tierra seca de una calle. Si se quiere hornear en negro, se pone bosta de cabra en el horno. ¿Por qué todo esto? Porque voy a empezar a hacerlo; para mí es simplemente una terapia (dicen que lo recomiendan los psicólogos), es redituable (la idea es vender, claro), y es un trabajo en serio (en serio... quiero decir... se trabaja con la tierra misma, se usan las manos, se necesita paciencia, son muchos procesos y se pasa por todos, y se puede pensar y conversar mientras tanto). La pintura será la verdad oculta hasta que pueda reemplazar las otras fuentes de ingreso. Ist est.

martes, 23 de mayo de 2006

Nada

Si no escribo es porque pinto y si no pinto es porque discuto con alguien y mi cerebro es una ebullición de ideas y proyectos y necesidades primordiales como escribir o pintar o discutir sobre estos primordiales asuntos. Nada se escabulle y lo que no se ve palpita en un lugar incierto como un virus que se cultiva en el cálido y fetal líquido de la probeta. Nada es casual, aunque todo lo sea, y lo que no es -porque aún no llegó su hora- pronto lo será. Nada escapa.

lunes, 15 de mayo de 2006

Terroir

Si una cotorra vuela sola significa que hubo problemas, porque nunca van solas. El poder de la negación como arma de destrucción masiva. Ayer un niño de unos 10 años daba vueltas por el centro, por la plaza, en zancos, solo. Anduve todo el día en la bicicleta de Juanito, el hijo de Pancho. Compré las acuarelas más baratas, y un par de pinceles, e hice esto que acá se ve. La primera experimentación de influencia cafayateña. Anoche comimos en la sandwichería del Mudo -el compañero de Ema. Nico está de vuelta, con su idioma propio y una muela averiada. El lunes tendré que ir a Tucumán para firmar un papel; un trámite que me introducirá en el centro de esta ciudad de oportunistas. No hay que generalizar -decimos, o dicen- pero voy a tratar de cuidarme para volver entero. 5 horas de viaje de ida, y 5 de vuelta (no sé a qué hora porque hay 2 o 3 viajes por día) para dejar mi firma en un papel. En esta vida eso suena a ciencia ficción, a psicodelia, a absurdo kafkiano.

domingo, 14 de mayo de 2006

Comparaciones

El Este por donde sale el sol acá está corrido. Don't compare, me dijo anoche un extranjero en un bar, no sé de qué hablábamos que surgió esa idea, ese concepto que me escribí en el brazo. ¿No es perfecto? Es absolutamente injusto, para lo que sea, comparar. También dijo que al artista lo ve como disconnected (sobre esto no opino -o me opongo). Acá la gente no usa poncho, para nada; que yo lo use es lo mismo que lo haga allá en la Gran Ubre, con la diferencia de que acá no te andan mirando como si fueras un escandaloso. Hablando de escándalo, es un verdadero escándalo las campanadas que dan en la iglesia para llamar a misa. Me crucé recién a otro pintor, una pintora en realidad, y le pude hablar, que me pasó al ladito, entonces le pregunté dónde compra las cosas para pintar y me contestó que en Salta, que si son buenas marcas, que sí de dónde sos, de Buenos Aires. ¿Cómo supe que pinta? ¡Porque acá no se sacan la ropa manchada para salir a comprar pan! Es un domingo como cualquier otro domingo de otoño despejado, salvo eso de que el sol sale por otro costado. La luna es inmensa de noche, especialmente cuando está cerca del horizonte, cuando acaba de salir de atrás de los cerros. Ayer fue luna llena. Las estrellas ya saben cómo son, ya saben que no son iguales a las de la ciudad.

viernes, 12 de mayo de 2006

Signos, símbolos

1953, 12.05, 53, 2006, 4, 1245, 1661, 7914, 666, 7. Aniversario, árbol, sol, montaña, tierra, pintura, letra, lomo de burro, foto, agua, obelisco, iglesia cabildo plaza, luces altas, mujer. Madre, padre, tutor. Moneda, idioma, costumbre, bicicleta, chicle, tiempo. Bigote, barga, barba y bigote, afeitar. Sombrero. Música, la música y la forma en que nos ponemos las medias. Ceguera, los ciegos son símbolos vivos. Vos, ¡vos sos un símbolo!

Sobre la fragmentación

Es imposible hacer de la escritura una explosión como sí puede hacerse en la Gran Ubre donde el tóxico del aire produce una reacción que hace del contenido cerebral un vómito espontáneo. Acá todo se traduce a lo que la idea de naturaleza pueda suscitar. En Buenos Aires no sé qué pasa que se te mete ese deber-ser irrefrenable. El hijo del poeta, "calavera y bebedor" según su amigo Gerardo, dijo ayer como con rabia levantando los brazos temblorosos por el Parkinson: "aca la gente e' hija de puta...", y otros de esos adjetivos menos usados, precisos pero rozando el lunfardo. "Pueblo chico, infierno grande", y por ahí algunos versos de Hernández, de no parar donde hay perros flacos, mantenéte en un rincón, etc. La heladera siempre es chica, aunque se compre una más grande. Francis me dijo que el axolote crece según el espacio donde vive. Y es carnívoro. Bueno, también está esa mujer japonesa que creció algo así como 4 metros de altura, y hubiera seguido creciendo si no le encontraban el tumor en la pituitaria. Las uñas y el pelo crecen indefinidamente, ¿no? En "Crea sí o no" apareció una vez, si mal no recuerdo, uno que tenía las uñas largas, tan largas que se enredaban y ocupaban mucho lugar. [Ahora se escucha una cumbia de fondo].
Mate, coca y vino, la dieta calchaquí. A la esquizoide dialéctica Bella Vista - Buenos Aires, agrego Cafayate. Tal vez esta fragmentación ayude a abstraer la idea de ser humano, desligándolo de localismos y uniéndolo a la Tierra.
Amén.

jueves, 11 de mayo de 2006

Nico

Nico nunca se enferma, nunca está triste. Habla que no se lo entiende -yo no lo entiendo. Lo echaron por tardar mucho en una excursión a las cascadas. Fue el Marcos a buscarlo, no había vuelto, lo esperó una hora, volvió, fui yo, lo esperé tal vez otra hora, hasta que apareció con la gente. Es que ellos querían quedarse más tiempo. Pero no le importa. Hace unos 20 minutos salió, se fue a otro pueblo donde vive un amigo, de vez en cuando lo hace, se va por unos meses a trabajar la tierra.
En ciertos países desarrollados de Europa, la gente tiene un seguro para cubrirse en caso de romper algo accidentalmente en la casa de un amigo u otra persona.
¿Cuándo van a poner un restaurante chino en Cafayate? Pioneros de la civilización: ¡falta un AutoMac!

miércoles, 10 de mayo de 2006

Música

Sí, Erik Satie es más para una siesta cerca de un jardín, en Bella Vista. Quizás una siesta que no es nuestra, mientras se prepara un mate y se lee o trabaja en algo.
Acá se escucha un poco de folklore, un poco de cumbia, del mismo modo que en un negocio a una cuadra de la plaza venden una mochila de Rambo. Hay muchas bicicletas. Desde el divisadero que hay en el Río Colorado se puede abarcar todo con la vista. Y digo todo. Ahí se escucha correr el agua, y unos perros que ladran cada tanto. Unos leñadores cortan troncos, les sacan las espinas con una piedra.
Al lado de la oficina de turismo hay un local de videojuegos, donde cada dos por tres suena una musiquita estilo pop japonés. Tengo que acostumbrarme, sobre todo a escucharla a la hora de la siesta. No, qué van a decir, no estoy seguro que la oigan. Y suena otra musiquita, una melodía cortita, que parece el timbre electrónico de una casa.
Ahora, unos bombos a lo lejos. Hay otra manifestación, por lo mismo que ayer: para que no privaticen el hospital. Están dando la vuelta a la plaza.
Vino la Ema y la ayudé a pintar un cartel con aerosol: "¿Y la salud de nuestros hijos?". Quedó todo lleno de olor a pintura, y el cartel en el piso, secándose.

Quebrada

Ayer hice mi primera excursión a la Quebrada de las Conchas. Unas 20 personas, ni una argentina. Ayer se despejó, al fin, y hubo sol todo el día, igual que hoy. Hubo anoche una manifestación en la plaza porque parece que en el hospital quieren cobrarle a la gente, o algo por el estilo. Se está regando la plaza en este momento (9:22 am). Un español me contó que una vez, cuando era chico, vio una rata a unos quince o veinte metros de él, y agarró una piedra y se la tiró. La rata quedó dada vuelta, muerta en el instante. Trauma de la infancia. Nunca más volvió a tirarle una piedra a una rata. En inglés se dice to realize -que es un poco más que "darse cuenta". Eulogia, la perra del hostal, tuvo cría antes de ayer. Dos cachorros. Pero ayer apareció otro muerto, asi que la llevaron a la veterinaria, donde le dieron una pichicata. Europa parece un continente gastado. Debe haber menos de 5000 habitantes en Cafayate. Me gusta leer en la terraza. El domingo próximo Chavela dijo que me va a enseñar a hacer milanesas a la parrilla. Está para tirarse al sol.

lunes, 8 de mayo de 2006

Por las calles

La gente anda medio despechugada; yo voy a veces con dos sweaters, y el poncho siempre encima. Coquear es un poco vicio, porque la altura no es tanta como para apunarse; igual, como dicen que es buena, y es rica, y entretiene, ¡por qué no! En la esquina del hostal hay siempre un viejo, que a veces se sienta en el borde de la casa. Anda bien vestido, y lleva colgando de la cintura del pantalón una gomera. Ayer lo saludé por primera vez, y le pregunté para qué la tenía. Se ve que hay un carancho que se acerca al árbol que está ahi cerca, y él le tira alguna piedra para que no se coma los pichones de las palomas. Y ahi se lo ve todos los días, parado o sentado, mirando y saludando. Todavía no lo vi disparando.
Están sonando las campanas de la iglesia, marcando las 7 de la tarde. Oscureciendo, las luces de la plaza ya están encendidas, y el aire ya está un poco más frío. Estoy como queriendo volver al hostal para tomarme unos mates y lavar la ropa sucia.

Cafayate mon amour

Quebrada de las Conchas Ça-y-est, je suis ici, en un auto-exilio, retiro voluntario pseudo-espiritual. Todo lleva el tiempo del polvo en el viento. Y, si, árido el asunto; los labios, algo resquebrajados. La moquera aflojó un poco (estaba usando dos pañuelos simultáneamente). Hoy Chavela y sus hijos retaron a la Noty porque no fue a la escuela. Chavela hizo un guiso de lentejas con arroz y algún que otro yuyo, en su casa. Al fondo, como acostumbran por aquí, unas viñas.
Hoy vamos a hacer un asado en el hostal, para nostros y para los turistas. Estoy practicando bastante el inglés y el francés. De todas maneras, llevo Black Spring de Henry Miller (gracias a Greg).
Polvo al viento y a andar el camino. Tempranito arriba -a eso de las 8, desayuno, y a empezar el día. ¿El resto? No existe el resto. Eso es todo.